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| PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO PCI |
Qué es el Proyecto de Calidad Integrado
Qué metodología aplicamos
Cómo se implanta el Proyecto de Calidad Integrado
Qué personal del centro debe implicarse en el PCI
Cuánto tiempo precisa un centro para llevar a cabo el modelo PCI
Cuándo se hace, en qué horario
Facilitadores del modelo de formación
Ventajas y dificultades
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Qué es el Proyecto de Calidad Integrado
Es un modelo de intervención en centros que tiene por objetivo facilitar el cambio desde
una cultura burocrático-formal a una cultura transformacional, centrada en el crecimiento
profesional y humano de las personas que lo constituyen.
Los principios de calidad del PCI
1. Principio de satisfacción de las personas.
2. Principio de orientación de toda la actividad educativa dirigida hacia al alumno como
persona.
3. Principio de implicación.
4. Principio de liderazgo compartido, comprometido en la mejora de la escuela.
5. Principio de evaluación.
6. Principio de eficacia y resultados.
El marco conceptual
¿En qué experiencias e investigaciones se inspira el PCI?
a. Se basa en el trabajo y profesionalidad de sus facilitadores que han experimentado el
modelo en más de 60 centros educativos, tanto privados como públicos, en todos sus
niveles.
b. Toma sus indicadores de calidad de las principales investigaciones europeas como del
movimiento de Escuelas Eficaces, del Proyecto Internacional para la Mejora de la Escuela
(ISIP), y de la investigación educativa en general.
c. Su estrategia de implantación se inspira en el modelo de Desarrollo Organizativo y
Organizaciones que Aprenden que conciben la escuela como una comunidad de aprendizaje.
La estructura del proyecto de Calidad Integrado
A diferencia de otros modelos de calidad que basan su aplicación en un conjunto de
criterios experimentados con éxito en la cultura empresarial, el PCI se estructura en
ámbitos, criterios de calidad y en indicadores que concretan éstos en el contexto del centro.
Qué metodología aplicamos
Aplicamos la metodología específica de casi todos los movimientos de calidad y mejora,
centrada en el trabajo en equipo, en el modelo de la colaboración que propicia la toma de
decisiones compartida y el consenso. El despliegue del modelo se hace con la participación
activa de los equipos de mejora en la toma de decisiones, que va jalonando el proceso y
progreso del mismo.
A lo largo del proceso de implantación se va facilitando a los equipos de mejora técnicas y
herramientas de:
- Toma de decisiones, como el brainstorming, el metaplán, la bola de nieve, o la Técnica
Alpha de Priorización, entre otras.
- Determinación de muestras y recogida de datos, como la elaboración de
cuestionarios, guías de entrevistas, pruebas, etc.
- Diagnóstico, como la Espina de Ishikawa, el Campo de Fuerzas, la Técnica AIR, etc.
- Planificación, como la Planificación Estratégica, la rueda de Deming (PDCA), la Gestión
de Proyectos, etc.
- Evaluación, como el Cuestionario de la Calidad Pedagógica Percibida y la Guía de
Autodiagnóstico, herramientas específicas del modelo PCI.
Para el trabajo de los equipos de mejora aplicamos la estrategia de “reflexión acción” que
incluye aspectos de la investigación-acción de Elliot.
Cómo se implanta el Proyecto de Calidad Integrado
La implantación del modelo PCI se lleva a cabo en un proceso que consta de siete fases:
1. SENSIBILIZACIÓN
El objetivo de esta fase es que el colectivo que participa en el proceso de formación defina,
en función del contexto y de su experiencia, qué entiende por calidad en educación y
conozca la dinámica, compromisos y retos que va a suponer la implantación del Proyecto
en su centro.
2. COMPROMISO POR LA CALIDAD
El objetivo de esta fase es la reflexión y elaboración de tres breves documentos que
definan la misión del centro, la visión del futuro del centro y los indicadores de calidad de
cada uno de los seis ámbitos desde los que se puede trabajar la mejora del centro.
3. EVALUACIÓN Y DIAGNÓSTICO
Mediante una herramienta específica, construida a partir de los indicadores basados en los
resultados de las investigaciones sobre escuelas eficaces y mejora de la escuela. Estos
indicadores procedentes de la investigación se complementan con los indicadores definidos
por los equipos docentes en su contrato de calidad. De esta forma conseguimos acercar, lo
más posible, el instrumento a la realidad y contexto del centro. Con el apoyo de esta
herramienta los equipos docentes realizan un diagnóstico del funcionamiento para detectar
los Puntos Fuertes y las Áreas de Mejora de forma consensuada.
4. INFORMACIÓN AL CLAUSTRO
En esta etapa se parte de la revisión de los documentos de centro consensuados en etapas
anteriores, así como del análisis de los resultados puestos de manifiesto en la evaluación.
Una vez identificados todos los Puntos Fuertes y áreas de mejora a nivel de centro, se ha
de proceder a la Priorización de aquellos aspectos sobre los que parece más relevante
comenzar a trabajar.
5. CONSTITUCIÓN DE LOS EQUIPOS DE MEJORA
A partir de la Priorización de áreas de mejora efectuada en la fase anterior se constituyen
los equipos de mejora. Por cada área de mejora que se haya identificado como prioritaria
para la vida del centro, se constituirá un equipo de mejora. Éste será el encargado de
elaborar un proyecto de mejora encaminado a introducir cambios positivos dicha área.
Esta fase, tiene por objetivo ofrecer a quienes vayan a constituir los equipos de mejora la
formación e información precisa para elaborar su proyecto de mejora. Los equipos de
mejora definidos recibirán formación específica sobre el método de gestión por proyectos,
investigación-acción y sobre las herramientas y estrategias necesarias para trabajar con un
alto nivel de satisfacción en el equipo y llegar a elaborar una propuesta posible, realista y
eficiente.
6. DISEÑO E IMPLANTACIÓN DE PROYECTOS DE MEJORA
A lo largo de esta fase, y con apoyo y asesoramiento externo, los equipos de mejora
llevarán a cabo el diseño y posterior puesta en marcha de sus proyectos de mejora.
7. INSTITUCIONALIZACIÓN DE LOS PROCESOS DE MEJORA
Trata de integrar todo el proceso de aprendizaje anterior en la nueva cultura del centro; en
concreto en sus estructuras y en sus planteamientos institucionales (Ideario, Proyecto
Educativo, Proyecto Curricular, etc.).
Qué personal del centro debe implicarse en el PCI
a) El Equipo Directivo
Primeros contactos. Consideramos fundamental que el Equipo Directivo del centro que
ejerce el liderazgo institucional posea la máxima información sobre el modelo; así,
pretendemos sensibilizarles para que se impliquen de forma ejemplar en el proceso.
Aconsejamos la firma de un contrato que llamamos compromiso de implicación en el que
aparece el programa, los principios básicos del modelo, la agenda, los costes, la forma de
financiación, etc.
b) El Claustro de profesores
Consideramos que el éxito del programa depende, en parte, de la capacidad del Equipo
Directivo para ilusionar a una mayoría significativa del Claustro, que se implique
voluntariamente en el proceso. Pensamos que, al menos, debe inscribirse el 50% de los
miembros del Claustro.
c) El Personal de Administración y Servicios
Este modelo de calidad considera importante la implicación activa del personal de primera
línea (llamado no docente) como conserjes, administrativos, personal de comedor, personal
de rutas, de limpieza, etc. En la mayor parte de los casos presentan la primera imagen del
centro que reciben los alumnos y sus familias. Su testimonio y saber hacer, es decir su
competencia profesional, es un aval importante de la calidad del servicio que presta el
centro y del prestigio del mismo.
Cuánto tiempo precisa un centro para llevar a cabo el modelo PCI en cada una
de las fases del proceso de implantación
El Proyecto de Calidad Integrado es un proceso cuyo objetivo es provocar un cambio hacia
una cultura de calidad, que repercuta en los resultados y en la satisfacción de las personas.
Todo proceso de cambio es lento y no exento de resistencias. Por ello es necesaria la
implicación activa y entusiasta del Equipo Directivo, de tal forma que asuma un liderazgo
compartido y transformacional de carácter profesional para mantener la tensión que exige
todo cambio cultural.
Podríamos decir que una vez que se inicia el proceso que hemos descrito ya no se puede
hablar de tiempos, puesto que el modelo se define como un proceso de mejora continua.
Sin embargo, bien es cierto que hay unas fases que se pueden contemplar en la agenda de
un curso escolar.
Cada centro planifica, en contacto con los facilitadores, la agenda de implantación en
función de su contexto y de las condiciones de clima social, dimensión del centro y cultura
participativa previa.
Teniendo en cuenta la experiencia de los facilitadores que han intervenido en más de
sesenta centros, los tiempos suelen distribuirse tal y como se presenta a continuación.
- La primera fase, Sensibilización, suele durar unas 4 horas.
- La segunda fase de Compromiso por la Calidad, 6 horas.
- La fase tercera de Evaluación y Diagnóstico, 2 horas.
- La cuarta fase de Información al Claustro, 4 horas.
- La quinta fase, referida a la Constitución de los Equipos de Mejora, 12 horas.
La última parte, que incluye las fases sexta y séptima de Diseño, Implantación e
Institucionalización, es la más variable, en función del número de equipos de mejora que
se constituyan en el centro y del calado o dificultad de las propias áreas de mejora que se
haya acordado trabajar.
Cuándo se hace, en qué horario
El tema del horario es uno de los aspectos que se negocian con la Dirección cuando se
informa del modelo y se asumen los compromisos que implica el desarrollo del proyecto
para ambas partes.
Normalmente, los facilitadores se adaptan a los espacios de horario disponible de cada uno
de los centros, aunque se suele agrupar en bloques de contenido con el fin de respetar el
principio de congruencia.
Los horarios más frecuentes son los fines de semana o tardes consecutivas para cada
bloque de actividad.
Los facilitadores del modelo de formación
La mejor virtualidad del modelo que presentamos es su flexibilidad metodológica, que se
adapta a la idiosincrasia y contexto del centro educativo y estilo de la institución, así como
la demostrada experiencia en este ámbito de sus facilitadores.
Los ponentes, que nosotros llamamos “facilitadores” porque tienen la función de facilitar el
cambio cultural de la organización, han desempeñado cargos directivos y actualmente
trabajan en la universidad de Deusto, Comillas o son profesores en activo de centros
privados concertados o públicos y personas de reconocido prestigio en el campo de la
formación permanente.
Ventajas y dificultades
VENTAJAS
Podemos llegar a conseguir:
- Mejora de la práctica docente a través de la reflexión-acción.
- Identificación y planificación estratégica de los procesos claves de éxito.
- Cohesión entre todo el personal del centro respecto a la misión, visión y valores.
- Sentimiento de mayor auto-reconocimiento de la valía y capacidad profesional.
- Una mayor congruencia entre el Ideario, el PEC y la práctica docente cotidiana.
- Una respuesta más profesional (adecuada y precisa) a las expectativas y necesidades
detectadas de las personas.
- Un mayor prestigio del centro a corto y medio plazo.
- Mayor satisfacción en las familias, al observar que el personal del centro se preocupa por
la calidad y mejora de los alumnos.
- Una mayor implicación de las familias en el centro para colaborar con éste en la
educación y enseñanza de sus hijos.
DIFICULTADES
Nos solemos encontrar con las siguientes dificultades a lo largo del proceso de implantación:
- Cómo implicar de forma voluntaria a una mayoría significativa del profesorado en el
proceso de formación y autoevaluación.
- Resistencias pasivas por parte de un número variable de miembros de la comunidad
educativa al cambio que supone.
- Resistencias a dedicar más tiempo del oficialmente previsto a estos objetivos de cambio.
- Disponibilidad, desde la perspectiva de la institución, a facilitar un tiempo sin alumnos que
permita llevar a cabo los procesos que implican el desarrollo del modelo.
- Falta de experiencia en el trabajo colaborativo.
- Resistencias a la evaluación de procesos y resultados, sobre todo aquellos que afectan a
la enseñanza.
Este modelo ha sido experimentado en unos sesenta centros educativos. Cuando
terminamos el proceso, evaluamos el trabajo compartido durante dos años con los Equipos
Directivos, Claustros y equipos de mejora. Creemos que es interesante resaltar aquí los
cuatro o cinco aspectos más tenidos en cuenta por los distintos colectivos que han
intervenido y finalizado la experiencia de calidad. Se valora especialmente:
a) La experiencia positiva del trabajo en equipo y la vivencia de la cultura colaborativa que
implica.
b) El descubrimiento de un liderazgo compartido con visión de futuro.
c) La elaboración del documento sobre la visión de futuro del centro.
d) La estrategia de toma de decisiones mediante el consenso.
e) La aplicación de herramientas específicas para llevar a cabo toda la actividad que exigen
los procesos de mejora.
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